Caso
Agentes de IA que atienden a los clientes
Levantamos una plataforma de agentes que responden por WhatsApp, Instagram, Facebook y web, ejecutan acciones dentro del negocio y dejan todas las conversaciones en un mismo panel.
- Sector
- Producto propio
- Nuestro papel
- Producto propio, de la idea a los clientes
- Duración orientativa
- En evolución continua


El reto
Un negocio pequeño recibía las mismas veinte preguntas todos los días, repartidas entre WhatsApp, Instagram y el correo. Contratar a alguien para eso salía caro. Dejarlo sin responder salía peor: la mitad de las ventas se perdían en las horas en que nadie miraba el móvil.
Lo que construimos
Construimos un agente por negocio, entrenado con sus datos: su catálogo, sus precios, sus condiciones. No un asistente genérico al que hay que corregir en cada respuesta.
Unificamos los canales. La misma conversación entra por WhatsApp o por Instagram y termina en el mismo panel, para que nadie tenga cinco pestañas abiertas.
Le dimos manos, no solo voz: consulta un pedido, agenda una cita, deja el aviso al equipo. Ahí estaba la diferencia entre un chat y algo que trabaja.
El resultado
Las preguntas de siempre se responden a cualquier hora, también con la tienda cerrada.
Las conversaciones de todos los canales caen en un único sitio, con su historial.
Lo que el agente no debe decidir escala a una persona, en vez de improvisar una respuesta.

